CELIA VIÑAS OLIVELLA

1915 - 1954


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El imborrable recuerdo de Celia (VI)
No tardé en llamar a Carlos Sánchez, poniéndolo en antecedentes e indicándole quienes podían ser los titulares de los derechos funerarios. Afortunadamente, el concejal no solo se mostró receptivo, sino que, días más tarde, me anunció una feliz iniciativa: en la nueva ubicación de la sepultura, junto a la lápida, se erigiría un monolito o cenotafio en su recuerdo. Ahora, sesenta años después, los almerienses rendimos homenaje a aquella extraordinaria profesora y poetisa que un buen día llegó a esta tierra para quedarse con nosotros para siempre. Por Pedro Asensio Romero.